Las amenazas en ciberseguridad no toman vacaciones: la Identidad Digital es el nuevo perímetro de seguridad
El inicio de un nuevo año nos recuerda que las amenazas en materia de ciberseguridad no toman vacaciones. En un entorno marcado por la masificación del trabajo híbrido y el uso extensivo de la nube, el modelo de seguridad perimetral tradicional resulta obsoleto. Proteger el 100% de los activos digitales exige ahora adoptar la identidad como el nuevo perímetro de seguridad.
Las cifras son contundentes: tan solo en los primeros meses de 2025, Colombia registró más de 7.100 millones de intentos de ciberataques, que la ubican como el tercer país más atacado de Latinoamérica. Esta realidad evidencia que la protección centrada en una “muralla digital” de firewalls y redes cerradas deja de ser efectiva cuando los usuarios y los datos operan fuera de los límites físicos de la organización.
Nuestro gerente, Simbad Ceballos, explica que en 2026 la validación de cada usuario no ocurre solo al inicio de sesión, sino de forma continua, protegiendo a cada persona y cada acción ejecutada.
Zero Trust
Para materializar esta visión, las organizaciones deben implementar mecanismos inteligentes capaces de analizar el contexto en tiempo real. Este enfoque encuentra su fundamento en el modelo de seguridad Zero Trust (Confianza Cero), el cual elimina la confianza implícita dentro de la red corporativa.
Te presentamos los pilares fundamentales de esta estrategia de defensa:
- Verificación constante: Cada solicitud de acceso se somete a validación continua, garantizando que la seguridad acompañe al dato y al usuario sin importar desde dónde se conecten.
- Análisis de contexto: Se consideran variables críticas como el rol del usuario, el dispositivo en uso, la ubicación geográfica y el nivel de riesgo del comportamiento.
- Accesos precisos: En lugar de permisos amplios, se aplican autorizaciones puntuales y temporales, alineadas estrictamente con el riesgo detectado en el momento.
- Resiliencia operativa: Esta estrategia previene amenazas sin causar interrupciones en la operación diaria ni frenar la productividad de los colaboradores.
La adopción de esta postura es vital para la resiliencia empresarial. Como enfatiza Ceballos, el modelo parte de una premisa poderosa: nadie es confiable por defecto, ni siquiera dentro de la red corporativa.
A medida que la identidad digital se establece como el pilar fundamental de la ciberseguridad moderna, las empresas que trascienden el concepto de seguridad de hace unos años no solo protegen mejor sus activos, sino que habilitan un entorno de colaboración digital seguro y ágil.

